Cuando firmas un subcontrato de 40.000 € o mandas un pedido de material, ese dinero ya está gastado —aunque la factura tarde semanas en llegar—. Un compromiso es exactamente eso: un coste que has contratado y que todavía no se ha facturado. Registrarlo es lo que separa un control de costes que te avisa a tiempo de uno que se entera cuando ya te has pasado de presupuesto.
Sin compromisos, la obra solo "sabe" del dinero que ya has pagado, y siempre parece que va mejor de lo que va. Con ellos, ves lo comprometido junto a lo facturado y lo pendiente, y el desvío aparece el día que firmas, no el día que pagas.
Antes de empezar
Los compromisos viven en el módulo de finanzas de obra. Si no ves la pestaña «Finanzas» dentro de la obra, actívalo en los módulos del equipo (lo cuenta la guía Activar y desactivar módulos). Y ten a mano al tercero —el subcontratista o proveedor— como ficha; si aún no existe, créalo primero.
Paso 1 · Abre Finanzas → Contrataciones
Dentro de la obra, entra en «Finanzas». Se abre con tres pestañas: «Contrataciones», «Facturas» y «Pagos». Los compromisos son la primera, «Contrataciones». Pulsa «Nuevo Compromiso».
Paso 2 · Elige el tercero y el tipo
En «Tercero» selecciona a quién le has contratado el trabajo o el material. En «Tipo» eliges qué clase de compromiso es, y esto no es cosmético: agrupa los costes en el control de obra.
- Subcontrato — mano de obra o un capítulo entero encargado a una empresa (fontanería, estructura…).
- Orden de compra — un pedido de material a un proveedor.
- Contrato de servicio — alquiler de maquinaria, un estudio, un servicio recurrente.
- Otro — lo que no encaje en los anteriores.
Paso 3 · Importe comprometido y referencia
En «Importe Comprometido» pon el total contratado (sin IVA, como el resto del presupuesto de coste). Este es el número que el control de costes trata como "ya gastado" aunque no haya factura.
Usa «Número de contrato o referencia» y el «Título» para reconocerlo después —«Subcontrata fontanería 2ª planta»—, y la «Fase» para colgarlo del capítulo de obra al que pertenece. Cuanto mejor lo clasifiques ahora, más útil será el desglose por capítulo más adelante.
Las condiciones de pago del compromiso alimentan la previsión de pagos de la obra. Si registras cuándo toca pagar, el flujo de caja mensual sabe repartir el importe; si no, lo estima entre los meses que quedan. Merece la pena rellenarlas cuando el compromiso es grande.
Paso 4 · Sube el presupuesto (y deja que lo lea por ti)
En «Subir presupuesto (opcional)» puedes adjuntar el PDF del presupuesto que te pasó el subcontratista. No es solo un archivo guardado: Tabiquo extrae los datos automáticamente —proveedor, importe— para que no los teclees a mano. Si prefieres que sea el propio tercero quien suba su oferta sin que tú le persigas, mira la guía Pedir un presupuesto a un tercero por enlace.
Paso 5 · Guarda y entiende el estado
Al guardar, el compromiso nace en «Borrador» y recorre su ciclo: «Enviado», «Aceptado», «Activo», y «Cerrado» cuando ya está todo facturado (o «Anulado» si se cae). El estado es informativo —dónde está cada contrato de un vistazo—; lo que mueve el control de costes es el importe, desde el momento en que existe el compromiso.
A partir de aquí, según lleguen las facturas de ese proveedor, las registras y quedan enlazadas al compromiso: verás cuánto de lo comprometido ya está facturado y cuánto sigue pendiente.
Y ahora, ¿qué?
Con los compromisos registrados, lo natural es:
- Registrar una factura y sus pagos, enlazándola al compromiso que le corresponde.
- Pedir un presupuesto a un tercero por enlace, si aún estás cerrando el precio.
- Abrir el Control de costes para ver el desvío frente a la línea base.
Cada uno tiene su guía en esta misma sección.