Una inspección pasada es un registro; una inspección firmada es un documento que el cliente o la dirección facultativa aceptan. En la app, esa firma se recoge sobre el acta que se genera a partir de la visita, no sobre la lista de puntos: el acta es el papel que se firma.
Es rápido y se hace en el sitio, sin imprimir nada.
Paso 1 · Genera el acta de la visita
Con la visita completada, ábrela y pulsa «Generar Acta de Obra». Tabiquo crea un acta en borrador que recoge los controles, los asistentes y las incidencias de la inspección. Ese borrador es lo que vas a firmar.
Paso 2 · Abre el acta y ve a firmar
Entra en el acta generada. En su ficha verás la sección «Firmar Acta», con dos caminos según quién esté delante:
- Firmar en persona — pon el nombre del firmante y pulsa «Firmar Acta». Se abre el trazo de firma sobre la pantalla; la persona firma con el dedo ahí mismo.
- Enviar al cliente — pulsa «Generar enlace de firma para cliente». Tabiquo crea un enlace (que puedes copiar, compartir o mostrar como QR para que lo escanee en el sitio) y el cliente firma desde su propio teléfono, sin instalar nada ni tener cuenta.
El acta distingue firma de empresa y firma de cliente. Puedes recoger las dos: la tuya en persona y la del cliente por enlace, o al revés.
Paso 3 · Bloquea y comparte
Cuando la firma está puesta, usa «Bloquear y compartir PDF»: el acta queda cerrada —ya no se edita— y se abre el menú para compartir el PDF sellado. A partir de ahí el documento es inmutable y cualquiera puede comprobar que no se ha tocado.
El sello garantiza que el PDF que alguien tiene en la mano es idéntico al que se guardó al cerrar. Firma primero, bloquea después: una vez bloqueada, el acta no admite cambios.
Y ahora, ¿qué?
- Si aún no has pasado la visita, empieza por ahí: lo cuenta la guía Pasar una inspección con checklist y fotos.