El chat es lo que sustituye al grupo de WhatsApp de la obra, con una diferencia que se nota a la semana: aquí cada mensaje pertenece a una obra concreta y no se mezcla con los de las demás, y lo importante se puede marcar como resuelto para que no se lo trague el scroll. Vive en la app, en la pestaña «Mensajes».
En Tabiquo cada hilo se llama una comunicación: un tema con su título, sus mensajes y sus fotos, abierto o resuelto. No es un muro suelto de mensajes, es una lista de cosas que hay que tratar.
Antes de empezar
Necesitas tener la app instalada y estar dentro de la obra. El cliente, si lo has invitado, también participa desde su propia app; lo cuenta la guía Invitar al cliente a su obra.
Paso 1 · Abre «Mensajes» y elige la obra
En la barra inferior, entra en «Mensajes». Arriba puedes filtrar por obra o dejar «Todos los proyectos» para verlo todo junto, y filtrar por estado: «Todas», «Abiertas» o «Resueltas».
Si trabajas en varias obras a la vez, filtra por la obra antes de escribir. Es el error más típico: abrir una comunicación en la obra equivocada.
Paso 2 · Crea una comunicación
Pulsa «Nueva comunicación». El título es opcional pero conviene ponerlo —«No tirar los muebles del salón», «Falta la llave del cuadro»— porque es lo que se lee de un vistazo en la lista. Escribe el mensaje y, si hace falta, adjunta un archivo.
Al adjuntar eliges el origen: «Cámara», «Vídeo», «Galería» o «Documento». Una foto del problema ahorra tres mensajes explicándolo.
Paso 3 · Resuelve lo que ya está hecho
Cuando un tema se ha atendido, ábrelo y pulsa «Resolver comunicación». Queda marcado como resuelto, con quién lo resolvió y cuándo, y desaparece del filtro «Abiertas». Si vuelve a surgir, «Reabrir comunicación» lo devuelve a activo.
Esto es lo que diferencia el chat de un grupo de WhatsApp: al final del día, «Abiertas» es tu lista real de pendientes. Si algo sigue ahí, es que sigue sin hacerse.
Y ahora, ¿qué?
El chat es una de las tres formas de seguir una obra en Tabiquo, y conviene no confundirlas:
- Las alertas del panel avisan de lo que requiere tu atención (un documento que caduca, una incidencia nueva).
- La cronología de la obra registra automáticamente lo que va pasando, sin que nadie escriba nada.
El chat es para hablar; las otras dos, para estar al tanto. Cada una tiene su guía en esta misma sección.