El panel de Tabiquo tiene dos vistas, y entender la diferencia es lo que evita perder el rato buscando algo donde no está. La regla, en una frase: si lo que buscas es de una obra concreta, entra en la obra; si es de la empresa entera, quédate fuera.
El menú de la izquierda cambia según dónde estés. Ese cambio no es un adorno: te está diciendo qué datos estás mirando.
La vista global: lo que es de toda la empresa
Nada más entrar estás en la vista global. Aquí vive lo que no pertenece a una sola obra, sino a tu empresa:
- Clientes, Equipo, Proveedores, Subcontratas — la gente que trabaja en varias obras a la vez.
- Listas globales — todas las tareas, incidencias, documentos o presupuestos de todas las obras juntos. En estas listas aparece una columna «Obra» que te dice de cuál es cada fila, porque los estás viendo mezclados.
Es la vista de pájaro: útil cuando quieres ver todo lo que tienes abierto, no lo de un sitio en concreto.
Entrar en una obra
Para pasar a la vista de una obra, ve a «Obras» y pulsa el nombre de la que quieras. En cuanto entras, dos cosas cambian:
- El menú de la izquierda se transforma entero. Arriba aparece «Obra seleccionada» con el nombre, para que sepas dónde estás.
- Todo lo que veas a partir de ahí es de esa obra y de ninguna más: su planificación, sus documentos, su libro de órdenes, sus presupuestos, sus fichajes.
Aquí ya no hay columna «Obra»: no hace falta, porque no hay mezcla. Estás dentro de una sola.
Fíjate siempre en la cabecera del menú antes de crear algo. Si dice «Obra seleccionada», lo que crees se quedará dentro de esa obra. Es la comprobación de un segundo que evita crear una incidencia o un documento en el sitio equivocado.
Salir de la obra
Para volver a la vista de empresa, pulsa «Volver a Vista global» al final del menú de la izquierda. El logo de arriba a la izquierda hace exactamente lo mismo, si lo tienes más a mano.
La excepción a propósito: los ajustes
Hay una salida que no te saca de la obra, y es intencionada: el engranaje de arriba a la derecha (entre la campana y la interrogación) abre los ajustes de la empresa sin cambiarte de vista. Así puedes tocar el logo o los datos fiscales sin perder la obra en la que estabas. Lo cuenta la guía Configurar los datos de tu empresa, logo e idioma.
Tanto la vista global como los ajustes solo los ves si eres administrador. Un trabajador o un rol limitado no tiene por qué encontrarse con todo esto.
Y ahora, ¿qué?
Con la navegación clara, lo siguiente suele ser:
- Configurar los datos de tu empresa, logo e idioma — desde el engranaje que acabas de ver.
- Crear tu primera obra — para tener por fin una vista de obra a la que entrar.
- Invitar a tu equipo y asignar roles — para que no seas el único dentro del panel.
Cada uno tiene su guía en esta misma sección.