Mides por la mañana. El presupuesto ya no espera a la noche.
Sin crear la obra antes. Solo el nombre del cliente.
Abres la visita desde el móvil. Fotos y medidas por estancia, y lo que ves lo dictas. Al terminar, la oficina recibe un borrador con las partidas: lo revisa y pone los precios.
Lo que pasa hoy entre la visita y el presupuesto
La visita se hace en diez minutos; el presupuesto, por la noche. Entre una cosa y otra hay fotos sueltas en el carrete, medidas apuntadas en un papel y la mitad de lo que dijo el cliente en la cabeza de quien fue. Cuantas más visitas haces, más tarde sale cada presupuesto, y un presupuesto que llega tarde es una obra que se lleva otro.
Con Tabiquo la visita deja todo ordenado por estancia en el momento: las fotos, las medidas y las notas dictadas. Al pulsar «Terminar», la oficina recibe el aviso y un borrador del presupuesto con las partidas que salen de la visita, con el material al lado. Revisar y poner precios lleva un rato; empezar de cero ya no.
Así funciona
Tres pasos, del portal del cliente a la mesa de la oficina.
Empiezas con el nombre del cliente
Sin crear la obra antes, sin ficha de cliente, sin formularios en la puerta de su casa. La visita queda en «Preventa» hasta que el cliente acepta.
Todo lo que viste, en su sitio
Cada foto y cada medida va a su estancia. Lo que dictas queda escrito. Sin cobertura en un sótano, las fotos se guardan igual y se suben cuando vuelve la señal.
El borrador sale solo
Al terminar, Tabiquo convierte la visita en partidas. En la oficina tienes el borrador con el material de la visita al lado: revisar, poner precios y enviar. El cliente acepta desde un enlace, sin descargarse nada, y la preventa pasa a obra.
Para quién es
Empresas de reformas
Las que hacen varias visitas por semana y saben que el primer presupuesto en llegar suele ser el que se firma.
Quien visita y presupuesta solo
El autónomo o el encargado que mide por la mañana y pasa a limpio por la noche, y quiere recuperar esas noches.
La oficina que presupuesta
Quien prepara los presupuestos sin haber ido a la visita y necesita ver lo que vio el compañero, estancia por estancia.
Constructoras con equipo comercial
Quien reparte las visitas entre varias personas y quiere todas las preventas en una lista, con su estado.
Por qué hacer la visita con Tabiquo
No es otra libreta en el móvil: es la mitad del presupuesto hecha antes de volver a la furgoneta.
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Nada se pierde entre la visita y la oficina: fotos, medidas y notas quedan en su estancia.
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El borrador está en la oficina antes de que vuelvas, listo para revisarlo y ponerle precios.
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Los precios no salen en el móvil: el cliente no ve una cifra a medio pensar en la puerta de su casa.
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Todas tus preventas en una lista, con su estado, hasta que se convierten en obra o se descartan.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que crear la obra antes de la visita?
No. La visita abre una preventa con el nombre del cliente; si el cliente acepta el presupuesto, se convierte en obra con todo lo que capturaste.
¿El borrador pone precios?
No. Propone las partidas a partir de lo que viste y dictaste. En la oficina se revisan —se quitan, se corrigen o se añaden las que falten— y se ponen los precios antes de enviar nada.
¿Y si el cliente dice que no?
La descartas y queda archivada, con su material, por si vuelve. Mientras está abierta, una preventa cuenta como una obra más de tu plan; archivada, deja de contar.
¿Necesito instalar algo?
La visita se hace con la app de Tabiquo para iOS y Android, con la misma cuenta que usas en el ordenador. El presupuesto se revisa en el navegador, y el cliente lo acepta desde un enlace sin instalar nada.
Sigue por aquí
La próxima visita, con el presupuesto medio hecho
30 días de prueba, sin tarjeta. Haz tu próxima visita con Tabiquo y mira lo que llega a la oficina.

