Una línea base es una foto congelada de tu planificación en un momento dado: las fechas que preveías cuando arrancó la obra. El cronograma sigue moviéndose con la realidad —tareas que se retrasan, otras que se adelantan—, pero la línea base no. Por eso sirve para responder a la pregunta que siempre acaba llegando: ¿vamos con retraso respecto a lo que dijimos?
Sin una línea base guardada, esa comparación no existe: solo tienes el plan de hoy, sin el de ayer para contrastar.
Antes de empezar
Necesitas la planificación montada, con sus actividades y fechas —lo cuenta la guía Crear la planificación: fases y actividades. El buen momento para guardar la primera línea base es justo antes de empezar la obra, cuando el plan previsto está cerrado.
Paso 1 · Guarda la línea base
En la barra superior de la planificación, pulsa «Guardar Línea Base». Se abre «Guardar Instantánea de Línea Base», donde rellenas:
- Etiqueta — un nombre que reconozcas luego. Tabiquo propone uno con la fecha; puedes dejarlo o cambiarlo por algo como «Plan contractual» o «Inicio de obra».
- Notas — opcional, para anotar el contexto («versión firmada con el cliente», por ejemplo).
Al guardar, queda registrada como una versión numerada. Puedes guardar varias líneas base a lo largo de la obra —una al inicio, otra tras una revisión importante— y cada una conserva su foto de ese momento.
Guarda la línea base antes de que empiecen a moverse las fechas. Si esperas a que la obra ya lleve semanas, la foto que congelas ya incluye el retraso, y pierdes la referencia de lo que realmente habías prometido.
Paso 2 · Superpón la línea base sobre el plan real
Cuando quieras ver cómo va la cosa, activa «Línea Base» en la barra del Gantt. Tabiquo dibuja las fechas previstas junto a las reales, de modo que cada actividad muestra a la vez dónde debería estar y dónde está.
La lectura es inmediata: donde la barra real se ha desplazado por detrás de la prevista, hay retraso; donde va por delante, adelanto. No hace falta cruzar hojas de cálculo —lo ves en la misma pantalla.
Paso 3 · Actúa sobre lo que veas
La comparación no es un adorno: es lo que te deja decidir a tiempo. Si el retraso se concentra en tareas del camino crítico, la fecha final está en juego y toca reaccionar —reforzar recursos, reordenar, hablar con el cliente. Si está en tareas con holgura, probablemente se absorbe solo.
La línea base también es el argumento objetivo cuando el retraso no es culpa tuya. Si un cambio del cliente o una subcontrata que falló movió las fechas, tener congelado el plan original —con su etiqueta y su fecha— convierte una discusión en un dato.
Y ahora, ¿qué?
- Cuando quieras enseñar el estado, exporta el Gantt en PDF o envíaselo al cliente —lo cuenta la guía El Gantt y su PDF para el cliente.
- Si el desvío es grande, quizá toque replantear la planificación con las fechas nuevas, guardando después una línea base actualizada.